• Migrando por estabilidad: cómo Oracle Free Tier salvó mi blog (y mi paz mental)

    Hay decisiones técnicas que uno toma por curiosidad… y otras que toma porque simplemente ya no quiere seguir peleando con lo mismo todos los días.

    Esta es de las segundas.

    El problema: cuando “funciona” ya no es suficiente

    Durante bastante tiempo, mi blog y algunos servicios personales (como APIs y experimentos varios) estuvieron funcionando en un entorno que, si bien cumplía, no era precisamente confiable.

    Caídas esporádicas, latencias inconsistentes, dependencia de conexiones poco estables (hola CGNAT 👀), y ese pequeño detalle de no saber si mañana todo seguiría en pie.

    Y claro, mientras el tráfico es bajo y el uso es personal, uno aguanta… pero llega un punto en que mantener algo así deja de ser divertido y pasa a ser desgaste.

    La decisión: mover todo a algo serio (aunque sea gratis)

    Estuve evaluando varias opciones de VPS gratuitas o de bajo costo. AWS, alternativas más “experimentales”, incluso soluciones híbridas con túneles y proxies.

    Pero terminé apostando por algo que llevaba tiempo mirando de reojo:

    👉 Oracle Cloud Free Tier

    Y no, no es el típico “gratis pero con mil limitaciones inútiles”.

    Aquí viene lo interesante.

    Oracle Free Tier: gratis, pero de verdad usable

    Lo primero que me sorprendió fue que no estás jugando con recursos simbólicos.

    Estamos hablando de:

    • Instancias ARM con varios núcleos (en mi caso, 4)
    • Hasta 24 GB de RAM
    • Buen rendimiento general para servicios web
    • IP pública (no es fija, pero a estas alturas es el menor de los detalles)
    • Infraestructura bastante estable

    Sí, leíste bien. Gratis. Sin hacks raros.

    Para alguien que quiere correr:

    • Un blog (WordPress en mi caso)
    • APIs personales (como mi motor TTS)
    • Servicios pequeños pero críticos

    …esto no es un “juguete”. Es perfectamente viable como entorno productivo ligero.

    El cambio: de sobrevivir a respirar tranquila

    Migrar el blog fue casi terapéutico.

    Pasé de:

    • Estar pendiente de si el servicio seguía arriba
    • Ajustar mil cosas para compensar limitaciones
    • Parchear problemas de red

    A simplemente:

    • Desplegar
    • Configurar bien una vez
    • Y olvidarme

    La diferencia más notable no fue solo el rendimiento… fue la estabilidad mental.

    Cuando sabes que tu infraestructura no se va a caer porque sí, empiezas a enfocarte en lo que realmente importa: crear contenido, desarrollar ideas, construir cosas nuevas.

    ¿Es perfecto? No. Pero sí muy sólido

    Hay que ser honesta:

    • El onboarding puede ser medio tosco
    • La disponibilidad no siempre es inmediata (listas de espera, regiones, etc.)
    • No es tan “plug & play” como otros servicios

    Pero si sabes moverte un poco en Linux, redes y despliegues… esto es oro puro.

    Bonus: encaja perfecto con mi ecosistema

    En mi caso, además, esto se integró muy bien con lo que ya uso:

    • Túneles (Cloudflare) cuando estoy detrás de redes complicadas
    • Servicios en contenedores
    • Automatización y monitoreo (hola futuro bot de Telegram 😏)

    Todo empezó a sentirse… ordenado.

    Conclusión: no todo lo gratis es limitado

    A veces uno asume que “gratis” significa “inestable”, “lento” o “inútil para producción”.

    Oracle Free Tier rompe bastante ese prejuicio.

    No es magia, pero sí es una herramienta increíble si sabes aprovecharla.

    Y en mi caso, fue exactamente lo que necesitaba:

    👉 Más estabilidad
    👉 Menos estrés
    👉 Y un entorno donde mis proyectos pueden crecer sin estar parchando incendios todo el tiempo


    Si estás en una situación similar —proyectos personales, blog, APIs— te diría que al menos lo pruebes.

    A veces, el cambio que necesitas no es más código…
    es una base más firme donde pararte 💜

    Enlaces utiles:




    Puntuación: 1 de 5.

  • 🔥 Purga a Flatpak y todo su ecosistema 🔥(…o por qué decidí recuperar el control de mi sistema)

    Antes de que alguien saque las antorchas: esto es solo una opinión personal.
    No es una cruzada, no es una guerra santa, y mucho menos una verdad absoluta.

    Flatpak no es el enemigo.
    Pero para algunas personas —como yo— puede que no sea la mejor elección.

    ¿Por qué “purgar” Flatpak?

    Flatpak nació con una idea muy atractiva:

    • Paquetes universales
    • Aislamiento (sandbox)
    • Distribución independiente de la distro

    Y funciona. De verdad funciona.

    Pero hay perfiles de usuario que priorizan otras cosas:

    • Control total sobre dependencias
    • Integración nativa real con el sistema
    • Menos capas intermedias
    • Menor consumo de espacio duplicado

    Si eres de quienes disfrutan tener el sistema bajo lupa —saber qué biblioteca está instalada, quién la usa y por qué— probablemente entiendas este punto.

    Cómo eliminar Flatpak completamente

    ⚠️ Advertencia: Esto eliminará todas las apps instaladas como Flatpak.

    1️⃣ Ver qué tienes instalado

    flatpak list

    Esto mostrará una lista de todas las aplicaciones de flatpak instaladas. Aquí ya puedes discernir si estas ocupando algo de lo listado o no.

    2️⃣ Eliminar aplicaciones y runtimes

    flatpak uninstall --all
    flatpak uninstall --unused

    Removerá todas las aplicaciones listadas anteriormente,

    3️⃣ Quitar repositorios (como Flathub)

    flatpak remotes --delete flathub

    pueden que tu distro ocupe otros adicionales, o de tu configuración de usuario, pero este es el más común

    4️⃣ Desinstalar Flatpak del sistema

    En Fedora:

    sudo dnf remove flatpak

    mucho ojo en esta parte, puede remover componentes cruciales del sistema, para remover lo estrictamente necesario puedes usar –noautoremove

    En Debian/Ubuntu:

    sudo apt purge flatpak

    5️⃣ Limpiar residuos manuales (opcional pero recomendable)

    rm -rf ~/.local/share/flatpak
    sudo rm -rf /var/lib/flatpak

    Y si quieres ir un poco más allá:

    rm -rf ~/.var/app

    Con eso, el ecosistema queda fuera de tu sistema.

    Beneficios de hacer la limpieza

    • Menos duplicación de librerías
    • Ahorro de espacio en disco
    • Sistema más coherente con el gestor de paquetes nativo
    • Mayor trazabilidad de dependencias
    • Integración más limpia con el entorno

    Si eres del tipo que disfruta un sistema minimalista y predecible… esto se siente como ordenar el escritorio después de semanas de caos.

    Contras (sí, también existen)

    No todo es romanticismo técnico:

    • Pierdes acceso a software que solo distribuye vía Flatpak
    • Algunas apps pueden estar más actualizadas en Flathub que en repos oficiales
    • En distros como Fedora, Flatpak viene bastante integrado
    • Pierdes el sandboxing automático

    Y esto es importante:
    Flatpak resuelve problemas reales para mucha gente.

    Entonces… ¿deberías hacerlo?

    No.

    Bueno… no necesariamente 😏

    Esto no es para todo el mundo.
    Es para quien siente que necesita:

    • Más control que conveniencia
    • Más integración que universalidad
    • Más sistema, menos capa abstracta

    Si tu prioridad es instalar y usar sin preocuparte por dependencias… Flatpak probablemente es perfecto para ti.

    Si en cambio eres de las personas que disfrutan saber exactamente qué está pasando debajo del capó… puede que esta “purga” tenga sentido.

    Reflexión final

    Esto no es un ataque al desarrollador original de ninguna app ni al ecosistema Flatpak.
    Es simplemente el ejercicio legítimo de usar GNU/Linux como fue pensado: elegir.

    Y eso es lo hermoso.

    A veces el verdadero poder no está en instalar más cosas…
    sino en decidir qué no quieres en tu sistema

    Nota personal

    No escribo esto desde la rabia ni desde la superioridad técnica.
    Lo escribo desde la convicción.

    Uso Linux porque me gusta elegir.
    Porque me gusta entender mi sistema.
    Porque disfruto saber qué está instalado, por qué está ahí y cómo interactúa con el resto.

    Flatpak no es malo. De hecho, es brillante para muchos escenarios.
    Pero mi forma de usar Linux no es “instalar y olvidar”. Es construir y comprender.

    Prefiero lo nativo.
    Prefiero que mi gestor de paquetes sea el único que gobierne.
    Prefiero menos capas y más claridad.

    Esto no es una cruzada contra nadie.
    Es simplemente ejercer la libertad que el software libre me ofrece.

    Y si mañana cambio de opinión… también será por elección.

    Porque al final, de eso se trata todo esto:
    de tener el control de tu máquina, no de que tu máquina te controle a ti.




    Puntuación: 1 de 5.

  • Sobre ZapZap, decisiones, libertad… y builds nativas 💙🐧

    Estos días pasó algo que quizás para algunos es menor, pero para otros no tanto.

    El repositorio oficial de ZapZap — mantenido por Rafael (rafatosta) — cambió su forma de distribución.
    Desde ahora, las builds serán exclusivamente en formato Flatpak y AppImage.

    Repositorio original:

    👉 https://github.com/rafatosta/zapzap

    Y antes de seguir quiero dejar algo muy claro:

    Esto no es una crítica al desarrollador original.
    Todo lo contrario. ZapZap existe gracias a su trabajo y dedicación, y eso se respeta.

    Su decisión es totalmente válida. Mantener paquetes nativos para múltiples distribuciones implica tiempo, pruebas y energía. Centralizar en Flatpak y AppImage simplifica mucho el mantenimiento. Es comprensible.

    Pero…

    Hay personas raritas como yo 😅

    Yo soy de las que prefieren lo nativo.

    No es odio a Flatpak.
    No es guerra santa.
    No es drama.

    Es simplemente una preferencia.

    En Fedora viene todo listo para usar Flatpak. Perfecto.
    Pero en Debian toca instalar medio ecosistema adicional solo para poder instalar un paquete. Y si eres de las que les gusta mantener el sistema limpio, controlado y sin capas extra… pues pesa un poquito.

    A veces solo quieres:

    • Un .rpm
    • Un .deb
    • Instalar y listo
    • Sin sandbox
    • Sin runtime adicional
    • Sin capa intermedia

    Solo lo clásico. Lo directo. Lo que se integra con tu sistema como cualquier otro paquete.

    Y sí… puede que sea una postura un poco excéntrica.
    Pero Linux siempre ha sido también eso: elegir cómo quieres hacer las cosas.

    Entonces hice lo que el software libre permite 🤍

    Forkeé el proyecto.

    Mi repositorio:
    👉 https://github.com/clairerb6/zapzap

    No estoy intentando apropiarme del trabajo de Rafael.
    No estoy “reemplazando” el proyecto.
    No estoy compitiendo.

    Y precisamente por esa misma razón, no voy a crear repositorios oficiales tipo COPR, PPA o repositorios Debian-like. La idea no es generar una bifurcación paralela que compita con el proyecto original, sino simplemente ofrecer builds nativas para quienes las prefieran.

    Simplemente estoy usando las libertades que el open source nos da: forkear, compilar y redistribuir respetando la licencia original.

    Es una alternativa. Nada más.

    Y por la misma razón:

    No estoy pidiendo donaciones ni contribuciones económicas por este mantenimiento. (aunque si alguien insiste en agradecer con un café, no me ofendería 😉).

    El desarrollo base no es mío. El mérito no es mío. Yo solo estoy generando builds nativas para quienes las quieran usar.

    Descargas disponibles

    Fedora 43 (x86_64)

    📦 RPM

    https://github.com/clairerb6/zapzap/releases/download/v6.3.1/zapzap-6.3-1.fc43.x86_64.rpm

    Instalación:

    sudo dnf install ./zapzap-6.3-1.fc43.x86_64.rpm

    Debian / Ubuntu (amd64)

    📦 DEB

    https://github.com/clairerb6/zapzap/releases/download/v6.3.1/zapzap_6.3_amd64.deb

    Instalación:

    sudo dpkg -i zapzap_6.3_amd64.deb
    sudo apt -f install

    Sobre esta y futuras versiones

    Esta publicación corresponde a la versión 6.3.1, pero la idea no es que sea algo puntual.

    Planeo seguir generando builds nativas de las próximas versiones mientras el proyecto continúe activo y sea posible mantenerlas.

    La última build disponible (y las futuras) estarán siempre publicadas en:

    https://github.com/clairerb6/zapzap/releases

    Al final…

    Esto no es un conflicto.
    No es una polémica.
    No es una queja.

    Es simplemente la belleza del software libre funcionando como debe funcionar.

    Si alguien quiere Flatpak, lo tiene.
    Si alguien quiere AppImage, lo tiene.
    Si alguien quiere paquetes nativos… ahora también los tiene.

    Porque Linux no se trata de imponer una forma única de hacer las cosas.

    Se trata de libertad.

    Y yo solo elegí la mía 🐧💙




    Puntuación: 1 de 5.

  • El blog volvió. Y sí, estuvo caído a propósito (más o menos).

    Si intentaste entrar estos días y no respondió, no fue abandono.

    Fue reconstrucción.

    Mi sitio no vive en un hosting compartido bonito con panel gráfico y botón mágico de “reiniciar”.
    Vive en mi propio servidor.

    Eso significa que cuando mi red cambia, cuando me muevo de lugar, cuando la infraestructura tiembla… el sitio tiembla conmigo.

    Y esta vez tembló un poco.


    ¿Qué pasó realmente?

    Cambio de residencia.
    Red inestable.
    Hotspot como salvavidas.
    Base de datos restaurada manualmente.
    Apache levantado a pulso.
    Cloudflare Tunnel como puente hacia el mundo.

    Nada glamoroso. Todo real.

    Hoy el blog está funcionando desde:

    • Fedora.
    • Apache.
    • Base de datos local.
    • Un túnel seguro hacia internet.
    • Y systemd, como debe ser.

    No es la infraestructura definitiva.
    Es la infraestructura que pude levantar con lo que tenía.

    Y eso es suficiente.


    No tengo título. Tengo servidor.

    Nunca terminé la ingeniería formal.
    No tengo diploma enmarcado.

    Pero tengo:

    • Sistemas funcionando.
    • Servicios desplegados.
    • Infraestructura documentada.
    • Código en producción.
    • Y QA rompiendo módulos (como debe ser).

    No necesito que una universidad valide que sé resolver problemas.

    Los problemas me validan todos los días.


    ¿Por qué no usar hosting tradicional?

    Porque me gusta entender lo que construyo.

    Porque quiero saber qué pasa cuando:

    • Se cae la red.
    • La base de datos se corrompe.
    • WordPress decide redirigir a HTTP.
    • SELinux se pone creativo.
    • Un túnel mantiene vivo lo que parecía muerto.

    Esto no es solo un blog.
    Es mi laboratorio.

    Y si algo se cae, no es fracaso. Es aprendizaje en tiempo real.


    El plan a futuro

    Esto es modo guerrilla temporal.

    Cuando estabilice completamente la red:

    • Ajustaré la arquitectura.
    • Implementaré monitoreo más formal.
    • Documentaré todo.
    • Y dejaré el entorno listo para producción estable.

    Pero mientras tanto, si estás leyendo esto, significa que:

    El túnel está vivo.
    Apache está respirando.
    La base de datos respondió.
    Y yo también.


    No tengo título.
    Tengo criterio.
    No tengo certificación.
    Tengo disciplina.
    No tengo aula.
    Tengo producción.

    Y eso, para mí, pesa más.

    “La ingeniería no se pide. Se ejerce.”

    Nos leemos.

    — Katherine




    Puntuación: 1 de 5.

  • Steam, Visa, Mastercard y la censura financiera: ¿Un paso hacia un mundo Shimoneta digital?

    En julio de 2025, el gigante de los videojuegos para PC, Steam, inició la retirada silenciosa de cientos de títulos, principalmente juegos para adultos con contenido sexual explícito.

    La razón oficial apareció pocos días después: presión indirecta de procesadores de pago como Visa, Mastercard y PayPal para cumplir con sus normas internas de transacciones.


    El detonante: Collective Shout y la presión pública

    La organización australiana Collective Shout denunció públicamente que algunas plataformas, incluyendo Steam e Itch.io, albergaban juegos con temáticas extremas como violación, incesto y abuso sexual infantil.

    En su carta abierta, pidieron a las empresas de pago cortar relaciones con cualquier sitio que distribuyera ese contenido. Poco después, Valve (propietaria de Steam) modificó sus políticas de publicación para incluir una cláusula que prohíbe todo material que infrinja las reglas de bancos y procesadores de pago.


    El alcance del cambio

    El impacto fue notable:

    • 📉 Steam retiró cientos de juegos de su catálogo.
    • 📉 Itch.io desindexó más de 20 000 títulos NSFW.

    Aunque Mastercard negó haber ordenado directamente las retiradas, Valve sostiene que se mencionaron normas específicas —como la Regla 5.12.7 de Mastercard— que impiden procesar transacciones que puedan “dañar la reputación de la marca”.


    La polémica y las voces críticas

    Para algunos desarrolladores y jugadores, esta decisión representa un acto de censura financiera. Figuras como Yoko Taro (Nier) advierten que las empresas de pago están asumiendo un papel de “árbitros morales globales”, decidiendo indirectamente qué contenido puede existir en el mercado.

    Otros creen que es una medida lógica para prevenir la distribución de material ilegal o dañino, aun si esto limita a ciertos creadores.


    El paralelismo con Shimoneta

    En el anime Shimoneta: A Boring World Where the Concept of Dirty Jokes Doesn’t Exist, Japón vive bajo una ley que prohíbe cualquier contenido sexual o lenguaje indecente. Lo que comienza como una supuesta defensa de la moralidad, termina por asfixiar la libertad de expresión y la creatividad.

    Aunque el caso de Steam no involucra a un gobierno, la dinámica es similar: una autoridad externa (en este caso, financiera) impone límites que las plataformas acatan para proteger su infraestructura y su acceso a pagos.

    El resultado puede ser el mismo: autocensura preventiva y un catálogo cada vez más “limpio” según criterios que no siempre coinciden con los de la comunidad creativa o de consumo.


    Reflexión final

    Hoy, el cambio en Steam ya es permanente y no hay señales de que se revierta. La pregunta no es solo qué se ha prohibido ahora, sino qué podría prohibirse en el futuro.

    Como jugadora y amante del mundo geek, me inquieta pensar que podríamos encaminarnos hacia un “mundo Shimoneta digital”, donde no sea la ley, sino las empresas financieras, las que determinen qué podemos consumir.

    ¿Es esta una forma necesaria de protegernos o un precedente peligroso para la libertad creativa? Tal vez, como en el anime, la línea entre la protección y la opresión es más delgada de lo que creemos.


    💬 Y tú, qué opinas:
    ¿Estamos ante una medida responsable o frente a un nuevo tipo de censura global?




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